El día 2 de Marzo nos visitó Gonzalo Moure. El salón de actos estaba levemente iluminado. Como de costumbre, la gente hablaba en un tono bastante más alto del adecuado. Si mirabas a tu alrededor, veías algunas personas mirando hacia la puerta, esperando ansiosamente la llegada de Gonzalo. Tras unos breves y aburridos minutos le vimos, como llegado de la nada, observándonos a todos nosotros, sus lectores, los que logramos revivir sus historias una y otra vez. Avanzó por el pasillo principal y se sentó en una pequeña y antigua mesa que había bajo el escenario.
Gonzalo habló con una voz suave y profunda. Nos contó el porqué de su afición por la lectura, que le venía desde muy joven, como surgían sus libros y también nos premió con un consejo:
Los libros son menos importantes que los amigos o la familia; no son imprescindibles.
Descubrimos que los libros son auténticos y perviven en el tiempo cuando brotan del corazón de quien los escribe y son su misma vida.
Nos habló sobre el Sahara y sus habitantes. Sin duda alguna este es un lugar muy importante para él y también lo sería para nosotros si viajásemos allí, sólo para descubrir otra cultura, su gente; y lo más importante, para ayudar a todas aquellas personas que lo necesiten.
Cuando hablaba, cada palabra, cada frase, parecía tener un significado especial, único; si fuesen dichas en otra ocasión no tendrían la misma fuerza ni sentido.
Verdaderamente, si escuchásemos y prestásemos más atención, aprenderíamos mucho sobre la vida, sobre lo ocurrido, y podríamos intentar mejorar el mundo.
Marta Quintana 2ºA |